Motores y automatismos
Montamos motores, mandos y pulsadores en puertas enrollables, persianas metálicas y cierres de local. Que se abra solo, que no haya que tirar de nada y que puedas abrirlo a mano el día que falte la luz.

Empieza por aquí
Tres preguntas y te decimos por dónde suele ir la cosa. No es un precio: es para que sepas de qué hablamos y para mandárnoslo por WhatsApp sin tener que explicarlo todo.
¿Qué quieres automatizar?
¿Cómo se mueve ahora?
¿Cómo quieres accionarla?
Ficha orientativa
Esto es el punto de partida, no un presupuesto: el motor definitivo se decide viendo el cierre y pesando el paño. Mándanos la ficha por WhatsApp y te decimos qué hace falta.
Cómo trabajamos
Cuatro pasos, siempre los mismos. Lo importante está en el primero y en el último: mirar bien antes de tocar, y no irnos sin que lo hayas probado tú.
Miramos el tipo de persiana, el estado del eje, las lamas y las guías, y cómo se mueve ahora. De ahí sale si el cierre admite motor tal y como está o si antes hay que tocar algo.
Elegimos el motor y el accionamiento por el peso real del cierre y por el uso que le vas a dar, no por lo que toque. Te lo explicamos antes de tocar nada.
Montamos el motor, pasamos la maniobra y dejamos programados los finales de carrera: dónde para al subir y dónde para al bajar. Ese ajuste es lo que hace que no golpee.
Lo abrimos y lo cerramos delante de ti, te enseñamos la maniobra manual por si se va la luz y te explicamos qué hacer si algún día no responde.
Lo que conviene saber
Un automatismo bien puesto se nota en tres cosas: que el cierre sube y baja derecho, que para donde tiene que parar y que el día que se va la luz puedes abrir igual. Eso no sale del motor: sale de elegirlo por el peso real del paño y de ajustar bien los finales de carrera.
En un comercio, abrir y cerrar a mano dos veces al día acaba pasando factura, a la espalda y al mecanismo. El motor hace siempre el mismo recorrido, sin tirones ni golpes, y eso alarga la vida del eje y de las lamas. Además te quita de encima el momento más incómodo del día: bajar el cierre con las manos ocupadas.
Lo normal es aprovechar el cierre que hay. Si el eje está sano y queda hueco en el cajón, se motoriza sin cambiar las lamas. Solo proponemos sustituir cuando de verdad no compensa, y en ese caso te enseñamos por qué antes de que decidas.
Preguntas frecuentes
Casi siempre sí. Lo que manda es el estado del eje y el hueco que quede en el cajón, no la persiana en sí. Si el eje aguanta y hay sitio, se motoriza sin tocar las lamas. Solo cuando el eje está vencido o las lamas ya vienen dañadas compensa cambiar más cosas, y en ese caso te lo decimos antes.
Persianas metálicas de comercio, puertas enrollables de garaje y de nave, cierres de local y persianas de vivienda. También sustituimos automatismos antiguos que se han quedado sin recambio.
Depende de por dónde entres. El pulsador no se pierde y es lo normal en un comercio; el mando es lo cómodo si abres desde el coche. Se pueden poner los dos.
Una motorización sencilla, con el eje en buen estado y corriente cerca, suele ser de una mañana. Si hay que cambiar el eje, llevar una línea nueva o el acceso es complicado, se alarga. Después de verlo te decimos el plazo, no antes.
Reduce el maltrato del mecanismo: el motor sube y baja siempre igual, sin tirones. Lo que no hace es sustituir al mantenimiento; el eje y las guías siguen pidiendo una revisión de vez en cuando.
Sí. Vamos, lo vemos y te damos precio cerrado sin compromiso. Sin ver el cierre no hay forma seria de decirte lo que cuesta.
Vamos, miramos el cierre y te damos precio cerrado sin compromiso. Si es urgente, dilo al llamar y lo atendemos el mismo día.
Presupuesto gratis
Déjanos el teléfono y dos líneas sobre la persiana. Te llamamos nosotros y te decimos qué automatismo le va y cuánto cuesta. La visita y el presupuesto son gratis.